
Después de más de un mes de «vacaciones» el Mundial de Enduro volvía a la acción en tierras helenas. Los pilotos tuvieron que correr los dos días en unas condiciones durísimas con 46º grados de temperatura, polvo y un trazado exigente de cuatro vueltas de 55 km. Nuestros pilotos con opciones a título –Cervantes (E2), Santolino (EJ) y Román (125) – sabían que del resultado de esta carrera dependía mucho su éxito final. Quedar por delante de sus rivales supondría un golpe de efecto al campeonato y un buen impulso de moral para las dos pruebas restantes.
Iván Cervantes puso el corazón en la pista en ambas jornadas. En la primera su máximo oponente y líder del campeonato Mika Ahola empezó dominando. Sin embargo, el Torito de Cambrils comenzó a recortar segundos y logró terminar primero por poco más de un segundo sobre el finlandés. Renet completaba el podio imponiéndose a un Salminen que volvía a la carga, prácticamente recuperado de su lesión, con la nueva Husqvarna-BMW.
El segundo día Ahola no dio opción y se adjudicó una victoria sin paliativos. Iván y él se repartieron las especiales, pero el finlandés fue más rápido y le aventajó en 13 segundos. Al final el de KTM recibió una penalización de tres minutos y caía hasta la octava posición, un puesto que le alejaba del único título mundial que le falta. Salminen volvía a sonreír el segundo día con una magnífica segunda plaza. El ex trialero Mario Román, por su parte, volvió a ganar en la categoría de 125 2T y ya tiene enfilado el mundial «pequeño».
















